El otoño del erizo

Este año el otoño empezará el día 23, siendo éste bastante tardío. Nos encanta intentar predecir qué tiempo hará en la próxima estación, basándonos en el casi pasado verano pero, en realidad, la mayoría no tenemos ni  la más remota idea. Sólo sabemos una cosa con certeza, que se caerán las hojas de los árboles caducos, y que con ellas se taparán los erizos.

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7 Destinos de vacaciones a evitar en verano

Nos llenan de información en todos lados sobre destinos que no te puedes perder en vacaciones, te bombardean en la televisión, los periódicos, las vallas, internet a nivel general, buscadores y redes sociales, en las aplicaciones móviles, ¡viva la publicidad!

La combinación de unos cuantos días vacacionales seguidos, más el impacto de la publicidad de viajes, dan como resultado que acabemos yendo a los sitios menos convenientes.

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10 razones de por qué odiamos ir al cine

Como amante del cine, Asun y yo solemos ir de tanto en tanto a ver los estrenos de cartelera. Pero como amante del cine, ODIO ir al cine.

Esta vez en vez de quejarme argumentando los puntos de por qué odio el cine (me gusta mucho quejarme), simplemente haré una lista y estoy convencido de que no harán falta más argumentos, pues me vais a entender a la perfección:

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Micropagos en los juegos para móviles, la codicia como modelo de negocio

Me considero un jugador veterano de videojuegos, me gusta mucho jugar, lo hago desde que tengo uso de razón. Nací con una consola bajo un brazo y un PC bajo el otro (mi madre lo pasó fatal en el parto), y he crecido junto con la industria del videojuego, que por cierto hace una década que factura más que la industria del cine y la música juntas, ojito (y aún recuerdo cuando mi yaya me decía que los marcianitos eran para delincuentes y gamberros).

Hace años, cuando Sony se metió en el mundillo con su PlayStation, pocos imaginábamos el daño que eso iba a hacer (y muchos lo niegan). Los videojuegos, un entretenimiento que era exclusivo, al alcance de unos pocos e interesante para unos pocos más, se convertían en ocio comercial. Desde entonces muchas empresas nuevas, y veteranas procedentes de otras industrias, se han introducido en este mundo con el fin de ganar dinero… que sí, que las empresas están para eso, pero digamos que antes había cierto amor por el trabajo. Ahora, sin embargo, sólo se busca la forma de ganar más y más dinero, con estrategias comerciales éticamente discutibles.

Uno de los modelos de negocio más deleznables es la de los micropagos, también llamados (aunque a veces de forma incorrecta) Pay2win.

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Yin y yang: Kim Kardashian Hollywood

Yin (Asun)
Yin (AsYin (Asun)

Yin (Asun)

Si tuviera que definirme en algún tipo de jugador no podría hacerlo, hablo a nivel de los juegos de móviles. Porque me ha dado por cuidar mascotas, matar zombies, rescatar princesas, o acabar con piratas. Eso sí, cuando me gusta un juego me vicio de mala manera.

Y ahora me ha dado por uno al que nunca pensé que me engancharía, es más, el nombre ya me daba repelús… KIM KARDASHIAN: HOLLYWOOD, me recorría un frío fantasmagórico por el cuerpo al pronunciarlo.

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Las rebajas: del amor al odio en una hora

Este año tenía un deseo irrefrenable de ir de rebajas, porque hace un tiempo que no me compro ningún trapito, e iba con la intención de arrasar, eso sí, todo apuntado en una lista como indican los cánones. Jorge tenía hasta miedo de mí, porque mi idea era estar toooodo el día pululando de tienda en tienda, hasta que me saliesen callos en los pies.

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Helado… ¡Helado de qué!

Hace pocos días fui a comer a un bar de almuerzos (también llamado bar de comidas o de currantes), de esos que hacen menú de mediodía y que suelen ser transitados por trabajadores, operarios y similares. Suelen ofrecer menús económicos de entre 6 y 12 €, comida abundante, agua o vino, café o postre.

Postre…

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Un objeto imprescindible que se ha perdido en los restaurantes.

A todos nos gusta de vez en cuando ir a cenar a un restaurante con nuestra pareja, con nuestros amigos, incluso con nuestros familiares. Si bien las cosas no están muy bollantes gracias a la crisis, que es como una visita pesada (parece que nunca llega la hora de marcharse), seguimos dándonos un caprichito cuando podemos (porque si no, no entiendo cómo es posible que cada fin de semana estén todos los restaurantes a petar de gente, la crisis debe ser cosa de la otra España).

Ya sea un restaurante asequible o uno finolis, hay algo que hace años que echo en falta, pues en la gran mayoría de locales ha desaparecido, o directamente nunca han tenido, un objeto que para mí, y para muchísima gente, es necesario, imprescindible e incluso vital.

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