Las cajeras de supermercado ¿qué tendrán?

¿Qué sentimientos has experimentado frente a una cajera de supermercado? Amabilidad, sospecha, ira, simpatía, desdén, alegría, indignación, solidaridad, y un largo etcétera. Nunca una relación tan corta ha suscitado tantos sentimientos enfrentados.

cajeras lego

Quisiera empezar diciendo que tan sólo hablo de casos concretos y siempre sin generalizar, mi reconocimiento a todas aquellas que realizan su labor de manera excepcional. Y hablo en femenino porque a los hombres del gremio no los tengo tan calados, aquellos que conozco son demasiado discretos.

Para ir dando vidilla a esto, haremos una lista explicando las distintas especies que puedes encontrarte en la fauna del supermercado, porque variedad hay a patadas:

Tipos de cajeras

  • La cajera que no te saluda: Tú te pones enfrente antes de que se ponga a pasar productos por el lector: —Hola (bien alto y claro)— lo acompañas de una sonrisa, y ni te mira. Es más, puedes ser la alcaldesa de tu pueblo que ni se entera, tal vez si te disfrazas de alguien de ese gran programa cultural que es Gran Hermano VIP tengas más éxito. En fin, que se copian de las buenas maneras rusas que no saludan a desconocidos en tiendas, es lógica aplastante.

cajera borde

  • La cajera que no sólo te saluda sino que da por saludada a toda tu familia: En el caso opuesto nos encontramos a aquella que te informa de quién de tus familiares ha estado en el supermercado porque os tiene controlados tanto a los miembros, como los productos que han comprado: —Uy sí, tu madre ha estado esta mañana comprando papel higiénico de doble capa con aroma a lavanda, y triple absorción ah, y dale recuerdos a tu hermana que hace días que no la veo y me extraña (mirada de sospecha que piensa que se ha ido a otro supermercado)— Empiezo a pensar que nos ponen cámaras hasta en el bolso, porque eso no es normal.
  • La cajera que su vida privada es de ámbito público de todo el barrio, y hasta del país: —Es que mi madre me ha llamado hoy, que viene mañana por la tarde a casa, y yo no puedo salir antes, además que no me da tiempo a hacer las croquetas al estilo de Móstoles, ¿quiere una bolsa? Con lo cual tengo un estrés que no puedo con mi cuerpo. —Todo esto pasando los artículos de forma automática y sin equivocarse, capacidad innata— A lo que le he dicho a Pedro que la vaya a buscar a la estación, son 13.80€, ¿tarjeta de parking?, a las 8:30, ¿pago en efectivo? Aunque no sé yo si decirle que se venga más tarde.
  • La cajera que ha hecho huir a la palabra estrés de su vocabulario: Los productos pasan por sus manos a cámara lenta, hasta podrías hacer un slow motion con cámara normal. Parece que esté narcotizada y tú, sólo de verla, estás por 1, dar un cabezazo contra el datáfono del sueño que te está entrando, o 2, le arrancarías las cosas de las manos para pasarlas tú mismo. ¡Qué nerviosa me pone!
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Cajeras de Walmart

  •  La cajera que su vida es una queja en verso: No hay nada positivo en su discurso, absolutamente todo es negativo, desde su puesto, a su vida, pasando por el cambio climático y acabando en vacaciones nefastas. Cuando te estás acercando a su caja notas en el ambiente cómo una nube negra se va posando encima de tu cabeza, mientras las ondas negativas te van poniendo los pelos de punta.
  •  La cajera que va de simpática, alegre y graciosa: Todo a la vez y sin filtros, ¡hala date un empacho! Como ya sean de las que van de guays con los niños me rematan. Vamos que les diría hasta que aprendieran algo de sus compis las emo de más arriba.
  •  La cajera que parece que el súper sea suyo: Organiza todo y a todos. Controla al de la pescadería, se indigna si ciertos productos no se han puesto en su sitio y te dice hasta si necesitas una bolsa (no te lo pregunta no, te lo ordena). Es la jefa del cotarro. Y digo yo, ¿por qué no ha aspirado a un puesto directivo si tanto le gusta mandar? Misterios sin resolver.
  • La cajera cotilla: Mi favorita, no tiene desperdicio y todos conocemos a alguna. De los casos anteriores es posible que no te hayas encontrado algún estereotipo, pero a esta seguro que la tienes calada a distancia. Es la versión pro de «la que saluda a tu familia», no sólo se conoce a la gente habitual y a toda su estirpe hasta los tiempos de los Borgia; sino que sabe un cotilleo de alguien nuevo antes de que ponga un pie en el supermercado. Tiene una antena que detecta si el carnicero ha cortado una loncha de 3 o 5 mm de grosor sólo con el flujo del aire que le llega. Si con lo que sabe podría trabajar en el CNI y se forraría, qué desperdicio de talento.

Nunca las podremos obviar aunque, pensándolo bien, ¿qué haríamos en las colas esperando tediosamente sin esa salsa que dan sus conversaciones? En el fondo, muy fondo, no podemos vivir sin ellas.

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Acerca de Asun Martín

Soy una chica sencilla, que estudió Traducción e Interpretación en la UAB. Ahora mismo estoy trabajando en el departamento de exportación de una empresa de material de laboratorio, y en mis ratos libres leo y escribo para este blog. Como podréis comprobar, soy amante de las letras y defensora a ultranza de la corrección en los diferentes idiomas.

5 pensamientos en “Las cajeras de supermercado ¿qué tendrán?

  1. Sandra dice:

    Soy cajera de supermercado, y lo del punto de ir de simpática y graciosa no es.porque vaya de eso, si no.porque me gusta ser así, simpática, y a parte me gustan los.niños, y me gusta hablar con ellos cuando pasan por la.caja, tengo dos niñas, y no puedo evitarlo, es bastante ofensivo este post, porque habría que poner una lista bien larga del tipo de clientes que tela…. Nosotras nos dedicamos a hacer nuestro trabajo y lo que no me parece normal esque en este post se queje de que o la cajera es borde o es simpática. Acaso el cliente respeta a la cajera? Creo recordar que muchas veces el cliente va de malos modales a la cajera con cosas que son de normas de la empresa que la cajera no las pone y el cliente no.entiende que las ponen los dueños cosas como la falta de respeto que hay al pasar por las cajas sin compra cuando se debe salir por la salida y bo entienden la.bronca que les puede caer a las cajeras. y añadiría muchas cosas más, pero no quiero seguir. Solo que un poco de respeto al gremio que aunque nos vean detrás de una caja en la.vida real somos personas de carne y hueso con sentimientos y una familia que nos.espera en casa. Buenas noches.
    PD: hay clientes que se merecen un 10 en trato y respeto que son los que a.mi me gustan.

    • Sandra dice:

      Perdón por no poner comas y puntos y por alguna falta cometida de ortografía, pero con el.móvil no me apaño

    • Asun Martín dice:

      Estimada Sandra:

      Te agradezco tu comentario, y quisiera hacer hincapié en que al principio del artículo comento: “Quisiera empezar diciendo que tan solo hablo de casos concretos y siempre sin generalizar, mi reconocimiento a todas aquellas que realizan su labor de manera excepcional.” Esta entrada pretende ser solo una sátira, pero nunca llegar a la ofensa. Yo he estado en tu posición, aunque no siendo cajera pero sí de cara al público, y tengo una mirada crítica desde dentro como desde fuera.

      Por otro lado, me has sugerido una idea estupenda y es hacer otra entrada sobre el tipo de clientes porque, como bien dices también hay algunos que tela, en eso te doy totalmente la razón. Agradezco tu opinión que siempre será tenida en cuenta.

  2. denisse dice:

    hola como estan gracias por aceptarme

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