La «magia» de Disney

Princesas Disney

No suelo ver la tele, es más, no veo nunca la tele, considero que ahí no hay nada de interés para mí y que mientras haya fúrbol, salvameses y demás lavacerebros el país seguirá igual de mierda y hecho polvo como está.

Pero hoy no voy a hablar de eso.

Es curioso ver a los críos en la actualidad, me refiero a niños y especialmente niñas de a partir de los 3 años: Cómo se comportan, cómo hablan, lo que les gusta, sus referencias, sus héroes, sus ejemplos a seguir, su conocimiento del sexo (sí, he dicho sexo)… Niños que hablan y se comportan como adultos, que tienen demasiada prisa por crecer, que se quieren maquillar, tatuar, comprar ropita, divorciarse, y otras aficiones de adultos.

Walt Disney

Todo un visionario, y un genio de la animación

Pero antes de hablar de esto, hagamos un pequeño inciso.

Recientemente he tenido la oportunidad de «disfrutar» de pequeños visionados de las series «juveniles» de Disney Channel (os juro que el canal ya estaba puesto cuando llegué), y he llegado a flipar con los contenidos que ven los niños de hoy en día, estoy hablando de series con actores reales, no animación. Todas ellas coinciden en muchos de los siguientes términos: Los protagonistas son súper-mega-guays, guapos, populares, con pasta, y en los que su mayor preocupación es qué van a ponerse para ir al “cole/insti”. Y no me extraña que los críos estén así de espabilaos, especialmente las niñas. Disney las adoctrina a que deben ser guapas, ir maquilladas, ser populares y gustar a los chicos. Como Stacey Malibú con sombrero nuevo.

Lo cierto es que Disney Channel es toda una master class de mercadotecnia, debería tener asignatura propia en los másters de marketing. ¿Cuántos de los niños de vuestras familias no quieren sus juguetes, mochilas, camisetas, vestidos y demás productos en general? ¿Qué niña de 5 años no quiere ser de mayor una princesa? (Y lo bien que salen las «princesas» Disney cuando abandonan el nido…).

¿Es que nadie va a pensar en los niños?

Está claro que Disney es una máquina de cagar dinero, todo lo que toca se convierte en oro, conocen muy bien su negocio y tienen un marketing brillante. No solamente saben lo que quiere el público (desde una tierna edad), son capaces de crear una necesidad y adicción a sus productos con su filosofía encubierta (he visto niñas abrazar y besar relojes de los Jonas brothers en las tiendas). Compraron Marvel y no hay año que no saquen 2 o 3 blockbusters de superhéroes, ahora han comprado la licencia de Star Wars y ya hay anunciadas una nueva trilogía, y spin-offs de personajes de la saga, que se estrenarán entre capítulo y capítulo de la saga principal.

Disney Channel

El nuevo símbolo del dólar

Un axioma interesante es que en Disney saben, pero que muy bien, cómo llegar a los niños desde que estos son muy pequeños. Los convierten en yonquis de sus productos, lo cual es una estrategia redonda ya que se garantizan clientes a larguísimo plazo, recordemos que Disney tiene una amplia gama de entretenimientos para todos los públicos, y tenerlos enganchados de por vida.

Pero, ¿es Disney un buen ejemplo para los niños?

Bueno, la verdad es que no tengo ni idea, yo jamás dejo que mis hijos vean Disney Channel, porque no me gustan sus contenidos… es más, ni siquiera tengo hijos (fijaos lo poco que me gusta Disney Channel). Así que sólo puedo hablar como un mero espectador.

Malos ejemplos

Para acabar, hagamos retrospectiva estudiada a los fines de esta entrada y veamos un poco los ejemplos que ha dado Disney en sus historias:

— Aladdin: Si te gusta una chica de «buena familia», haz ver que estás forrado para conquistarla.

— La bella y la Bestia: Lo importante en el amor no es el aspecto físico… lo importante es estar forrado y tener un castillo. Aunque seas un escuerzo, si tienes pasta, pillarás una tía buena.

— El Rey León: Te enseña que si eres hijo de un mandatario puedes ser un ni-ni, vivir tu juventud con unos perroflautas, sin trabajo y vagabundeando por el mundo, que al final acabarás heredando el puesto.

— El jorobado de Notre Dame: Si eres bajito y feo, huye del resto del mundo y vive escondido donde no te encuentren, porque si lo hacen, serás rechazado.

— Mulan: Si eres mujer, hazte pasar por un hombre en el trabajo, cobrarás más y ascenderás.

— La Sirenita, Buscando a Nemo y Brave, Indomable: No hagas caso a tus padres.

Princesas Disney

A esto aspiran todas las niñas, no os engañéis.

¿Es realmente Disney Channel una buena influencia para los niños? ¿Toda esa parafernalia subyacente hará que en el futuro sean amables, generosos, y buenas personas en general?

No sé. ¿Qué opináis?

Obviamente, esta entrada no hay que tomársela muy en serio. ¿O sí? Ahora si me disculpáis os tengo que dejar, ya que delante de casa acaban de aparcar unos todoterrenos negros con lunas tintadas de los cuales están bajando señores trajeados con gafas de sol. Y pinganillos.

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Acerca de Jorge

Empecé en el mundillo de los dibujos animados, pero ante la precariedad de trabajo dejé mi pasión por el dibujo y me busque un trabajo-aburrido "de verdad". Más tarde, "gracias" a la crisis, mi vida dio un giro de 180º, abrí un eCommerce e intenté ganarme la vida vendiendo objetos artísticos. Pero la precariedad de salario era incompatible con mi hipoteca. Ahora, por suerte, vuelvo a tener un trabajo "de verdad", estoy contento y tranquilo, y puedo dedicarme a este blog de tanto en tanto.

12 pensamientos en “La «magia» de Disney

  1. Laura dice:

    El oscuro mundo Disney. Sí y no. Bella era una interesada, Simba un enchufado, pero… y Timón? Por Dios, es adorable! Y no hablemos de Ojito Saltón, aunque me pilló mayor (físicamente digo). Creo que si te empapas de Disney y luego sales a la calle a jugar con cabras (sí sí, las cuadrúpedas) no creces queriendo ser una princesa, sino más bien un “super-guerrer” y hacer “Kame Hames” a diestro y siniestro. Y añado un par de cosas más: Uno: cuando mencionas a los “yonquis de sus productos” me ha venido “fresita” con su Mac bajo el brazo, su iphone6 en el bolsillo y su ipad air-chachi-piruli en el macutín, no sólo Disney es un crack en “lavar cerebros”. Y dos: Con esa foto de perfil cualquiera cae rendido a tus palabras.

  2. bell dice:

    El jorobado de notredame es una novela. No se la ha inventado disney. Igual que la mayoria de cuentos. De echo los reales son bastante crueles. Y odio disney pero es asi. Otra cosa son las series con personas reales. A mi me parece que no son para niñis sino preadolesxentes si llega

    • Jorge dice:

      Hola bell, como bien dices el jorobado es un libro, lo cierto es que la gran mayoría de los largometrajes de Disney son adaptaciones que provienen de la literatura. Asun ya escribió una pequeña reseña en su blog, por si te interesa: http://zapareflexiones.blogspot.com.es/2014/04/cuentame-un-cuento.html

      Pero cuando haces una adaptación para niños de un libro que no es para niños, hay que vigilar el ejemplo que le estamos dando. Pero como ya digo al final de esta entrada, no me tomes muy en serio, jeje.

      Como bien dices, las series de actores reales están pensadas para adolescentes, pero las niñas de menor edad las ven (es más, las niñas siempre suelen ir unos años más avanzadas a su edad, pero en todo).

      Saludos 😉

  3. angro dice:

    Aunque dices que no te tomemos en serio, es un debate interesante. Yo creo que en realidad la culpa no es de Disney, sino de los padres. Yo soy del 81, he crecido con muchas películas Disney, he visto series y películas de todo tipo, pero mis padres se encargaban de que mi educación me la dieran ellos, no la tele. El gran problema es que los padres de hoy en día ponen a los hijos delante de la tele y que se eduquen solos. Y es tentador, porque mi hija de 8 meses se queda embobada con el circo de Miliki, pero hay que diferenciar entre “entretener un ratito mientras limpio la casa” con “le pongo la tele y hasta que se canse estoy tranquilo/a”.

    Y en cuanto al ejemplo, igual. Si les ponemos una serie y se influencian por ella pero no los corregimos cuando quieren intentar imitarla, la culpa es nuestra, no de la tele. ¿Por qué castigamos a nuestro hijo cuando quiere pegar a otro porque lo ha visto en la tele y sin embargo vemos bien que una niña quiera usar gafas de sol, vestirse como una adolescente y salir sola? Porque lo primero no está aceptado por la sociedad y lo segundo si, aunque eso suponga ver a niños de 10 años solos de noche yendo de fiesta, en una feria o en sitios y horas que hace 20 años era impensable.

    Disney, como tú dices, es una fábrica de dinero, pero puede ser tanto un mal ejemplo como un gran ejemplo. La diferencia la marcamos nosotros y lo que queremos que los hijos aprendan de esa serie. Cuando vayan creciendo, le iremos mostrando otras lecturas de esa serie o película que ellos no podían conocer en su momento y que sí deberían conocer ya.

    Un saludo 🙂

    • Jorge dice:

      ¡Bravo! Angro, me quito el sombrero. Has captado al 100% la intención que tenía con esta entrada. Y me ha alegrado mucho leer tu comentario, eres el sentido común personificado.

      No añado nada más porque es imposible, no se puede explicar mejor.

      Te deseo lo mejor del mundo para ti y tu familia.

      ¡Saludos! 😉

      • angro dice:

        Muchas gracias, Jorge. Intento fijarme mucho en las cosas, y la educación de los niños es algo tan radical de generación en generación que no puedes dejar que compararlo con la tuya y ver qué diferencias hay. Así que el término medio es coger lo bueno de las dos y enseñárselo a tu hijo 🙂

  4. Patricia dice:

    Buenas a todos, he leído este post con interés, pues llevo toda la vida viendo las películas de Disney y a mis 21 años aún las sigo viendo (me encantan). Desde mi propia experiencia tengo que decir que para nada este tipo de películas me han influenciado a la hora de crecer, nunca los he visto como personajes superficiales y ricachones. Tampoco nunca he intentado ser una princesa. Como bien ha dicho angro más arriba, todo depende de como se eduquen a los hijos.
    En cuanto a Disney channel estoy totalmente de acuerdo que sus series son repugnantes, por fortuna a mi ya me cogió crecidita y sabiendo lo que me gustaba y lo que no.
    También quisiera comentar que existen series de animación y películas que no son de Disney y son geniales, tales como “Hora de aventuras” en Boing (estoy enganchadísima) o películas del Studio Ghibli, que aunque no todas las recomendaría para niños pequeños, la mayoría son historias preciosas y muy bien contadas, como por ejemplo “Mi vecino Totoro” o “Ponyo en el acantilado”. Lo mejor aún es que estas películas gustan tanto a niños como a mayores. No hace mucho le puse la película de “Ponyo en el acantilado” a mi sobrina de 3 añitos y estuvimos las dos embobadas durante toda la película, preguntándome a cada rato cosas sobre ella. Recomiendo todas las películas del Studio Ghibli dirigidas por Hayao Miyazaki, auténticas joyas.
    Un saludo!!

    • Jorge dice:

      Gracias Patricia por tu comentario. Disney crea sus productos pensando en el futuro… y no me refiero sólo a vender merchandising. Tu también has captado perfectamente el sentido de esta entrada.

      Como bien dices, las películas del estudio Ghibli son increibles. Ponyo y Totoro me encantan, mis preferidas son Porco Rosso y El viaje de Chihiro (aunque son algo más adultas que las anteriormente mencionadas). Te las recomiendo si no las has visto (y ya me contarás).

      ¡Saludos!

      • Patricia dice:

        Gracias!! La verdad es que ya me he visto casi todas las películas de Miyazaki, creo que solo me quedan un par. Todas me encantan pero mi favorita es “La princesa Mononoke” pero no la recomendaría a niños muy pequeños. Soy una fan incondicional, lástima que se haya retirado. Veremos si su hijo está a la altura.

  5. Obed dice:

    Pues la verdad, no lo veo tan acertado… Buscando a nemo quizas no enseñe a los niños a desobedecer, quizas les marque cuando se dan cuenta de lo que conlleva el desobedecer, no solo para ellos, sino para los padres que corremos en su salvacion… Hay que ser un poco mas objetivo y por supuesto, el hecho de que los programas infantiles hayan evolucionado con nosotros no quiere decir que vayan a peor, aun recuerdo lo mucho que miraba el escote a xuxa por ejemplo, solo que ahora son mas directos y eso obedece simplemente a que ya no existe esa represion que habia…

  6. melisa dice:

    Muy mal artículo. Estoy de acuerdo en que la television es una mierda; y claro los programas del canal de Disney son una cosa y las películas otra. El relleno de artistas cantantes bellos esta mal y es un mal msj. Pero empezar a hablar de las películas que ademas hicieron parte de mi crecimiento como un mal msj no estoy de acuerdo. ud. Seguro se cree un genio por criticar tan facilmente a un demonio que hizo un par de cosas bien. Crecí con el rey león, el jorobado, el libro de la selv, ñandú cenicienta y no estoy nada hueca y superficial. Me molesto su artículo al hablar de películas que son ccientos adaptados y que ademas están bien echas. Comparto 100% su opinión sobre la tele, pero no exagere!!!!

    • Jorge dice:

      Hola. No es un artículo, es una opinión totalmente personal (como lo son todas).

      Aún así está escrito en clave de ironía, pensaba que había quedado bastante claro (especialmente con el último párrafo, que está resaltado en negrita y todo).

      En fin… 🙂

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