La belleza natural, lo sano es bello

Algo bello es algo sano (algo que no está enfermo), porque cuando está sano irradia belleza. Este concepto lo he descubierto recientemente en el libro de Eduard Punset El viaje a la felicidad, con el que estoy totalmente de acuerdo.

Lo bello también tiene que ver con lo natural, y si no, ¿qué me decís de esas fotos de tormentas por ejemplo? Espectaculares. Con la idea de que la naturaleza es bella también estoy de acuerdo, incluso cuando esa belleza represente la crueldad de la naturaleza, viendo un guepardo correr a máxima velocidad para cazar a su presa.

Venus

Venus de Jean Auguste Dominique Ingres

Nuestra idea de lo bello es así, a mi parecer, por esa mezcla de salubridad, naturalidad y cultura. Y los estereotipos culturales de lo bello, concretamente en lo que se refiere a los humanos, son algo con lo que ya no estoy de acuerdo, porque han cambiado a lo largo de las épocas, lo cual me hace pensar que somos muy influenciables por quienes nos rodean. Ahora está el agravante de que la globalización, ayudada por las nuevas tecnologías nos dan a conocer en cuestión de minutos por todo el globo qué es tendencia de moda en París en este preciso instante.

Pero hay una idea que tenemos arraigada en nuestro interior, la más peligrosa diría, porque nos lleva a cometer actos extremos. La de que lo bello es lo joven. Sobre todo las mujeres tenemos una presión desde fuera con respecto a esta idea. Ejemplos son las actrices, presentadoras de televisión y cantantes cuya obsesión es mantenerse bellas a toda cosa, y cuando una se va haciendo mayor sólo le queda, o aceptarlo, o pasar por quirófano. Y la sociedad no quiere mujeres mayores, arrugadas, que muestren abiertamente que ya no son jóvenes (hay también un punto de machismo en este tema).

Sin embargo, a la luz de mis últimas lecturas, pienso si debido a que estamos compuestos también de hormonas, no es la naturaleza misma la más cruel, puesto que nos emparejamos con quien nuestras hormonas consideran apto básicamente para la reproducción, y esto implica a alguien joven, y esa misma idea ¿no nos condiciona a la hora de vernos hermosos ante el espejo? Tal vez, porque las mismas hormonas asocian lo bello con lo sano, y lo sano con lo joven, ergo ¿lo bello es lo joven? Quisiera pensar que podemos encontrar belleza en el cuerpo humano más allá de lo genética y culturalmente se nos impone.

En un próximo post hablaremos de la belleza natural versus la belleza modificada.

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Acerca de Asun Martín

Soy una chica sencilla, que estudió Traducción e Interpretación en la UAB. Ahora mismo estoy trabajando en el departamento de exportación de una empresa de material de laboratorio, y en mis ratos libres leo y escribo para este blog. Como podréis comprobar, soy amante de las letras y defensora a ultranza de la corrección en los diferentes idiomas.

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