El Arte de comer un Bollycao

Pues sí, has leído bien, comerse un Bollycao no es algo tan simple como pueda parecer, es todo un arte. Cuando abres el envoltorio de un Bollycao (o Bimbocao, o cualquier bollo relleno de cacao de marca blanca) puedes hacer dos cosas: o te lo comes sin más, o lo disfrutas exprimiendo el 100% de su potencial, aplicando el Arte de comer un Bollycao que explicaré en breve.

Pero antes hay que entrar un poco en materia, ¿Por qué es necesario un arte para comerse algo tan simple como un Bollycao?

Cómo han perdido con los años...

Cómo han perdido con los años…

La culpa viene por un problema de diseño, y es que a la hora de fabricar los Bollycaos en producción, el chocolate que se inserta en el interior del insípido bollo no se hace de forma uniforme, en el 99,9% de los casos queda una bola de chocolate saturado en uno de los extremos del bollo (en ocasiones también en el centro), mientras que en el lado contrario sólo queda… aire. La proporción queda aproximadamente en un 80-20% como podéis apreciar en la siguiente foto.

Disección de un Bollycao

Disección de un Bollycao

Que haya chocolate de más no es que sea un problema, para qué nos vamos a engañar, si empezamos mordiendo el extremo saturado de chocolate nos explotará una bomba dulce en la boca, pero enseguida se nos amarga ya que SABEMOS que cuando estemos acabando la merendola y queden dos o tres mordisquitos sólo nos quedará el bollo insípido, seco y sin sabor. Y no hablemos de cuando nos toca uno defectuoso sin… ¡chocolate! Toda una herejía.

Un pequeño truco para evitar este disgusto es empezar siempre por el extremo donde está el agujero por el que se introduce el chocolate, llamémosle cola, ya que es el punto contrario donde está la esperada bomba de chocolate.

Pero basta de preámbulos y vamos al tema didáctico, que es realmente lo que os interesa, el Arte de comer un Bollycao:

  1. En primer lugar hay que diferenciar la cola de la cabeza, recordad que la cola es donde está el agujerito por donde se introduce el chocolate, por lo que la cabeza será el extremo contrario, en ese punto es donde está la bomba de chocolate.
  2. El siguiente paso será presionar con los dedos pulgar e índice, con una fuerza de leve a media, la cabeza del bollo, donde sabemos que está la bomba, y seguir presionando con la otra mano el resto del bollo hasta llegar a la cola, poco a poco, pasando por toda la superficie, como dando pellizquitos. Con esto conseguiremos repartir la bomba de chocolate por todo el bollo en una proporción más equilibrada, sobre un 60-40%.

¡Y ya lo tenéis! Así de fácil, un Bollycao perfecto. Perdemos la bomba pero nos evitamos el disgusto de comernos medio bollo casi sin chocolate, que al fin y al cabo, es la gracia del Bollycao.

Recordad que en Art aliquam os queremos acercar las cosas cotidianas de una forma original para que disfrutéis la vida un poquito más, aunque también podéis pasar del Arte de comer un Bollycao y seguir viviendo peligrosamente.

De cuando los Bollycaos eran grandes y llenaban todo el envoltorio

De cuando los Bollycaos eran grandes y llenaban todo el envoltorio

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Acerca de Jorge

Empecé en el mundillo de los dibujos animados, pero ante la precariedad de trabajo dejé mi pasión por el dibujo y me busque un trabajo-aburrido "de verdad". Más tarde, "gracias" a la crisis, mi vida dio un giro de 180º, abrí un eCommerce e intenté ganarme la vida vendiendo objetos artísticos. Pero la precariedad de salario era incompatible con mi hipoteca. Ahora, por suerte, vuelvo a tener un trabajo "de verdad", estoy contento y tranquilo, y puedo dedicarme a este blog de tanto en tanto.

2 pensamientos en “El Arte de comer un Bollycao

  1. Cristina dice:

    Increíble! No volveré a mirar un Bollycao con los mismos ojos.
    Gracias por el momento tan divertido que he pasado 😉

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